Una ruta de vinos: catas guiadas para llegar al consumidor

La comunicación corporativa tiene muchos elementos que generan el ambiente para qué una marca sea conocida y reconocida. Si bien el objetivo final es la venta, hay otros objetivos previos como por ejemplo: el prestigio, que el consumidor tenga en cuenta la marca como opción de compra o que la asocie a unos determinados valores. Una empresa no es sólo sus resultados económicos también representa unos valores sociales y estos se reflejan en aquellos actos que apoya o patrocina. Desde la DO Catalunya se apuesta por acontecimientos culturales y formatos innovadores como los Vinòmics, la colaboración con Geogravia, con el Festival Internacional de Música de Cambrils, o iniciativas como Bibliotecas con DO, Hoteles con DO, entre otros.

Además de estos acontecimientos, también son necesarias iniciativas que tengan un contacto directo entre lo que ofrece la marca y el consumidor finalLas catas de vino son una excelente ocasión para llegar al consumidor de una forma amable y en la que le aportas un valor: los conocimientos que aporta la cata y, aparte, la experiencia en sí misma. No deja de ser un acto cultural pero en el que se puede probar el producto. Con esta filosofía se planteaba la 5ª Ruta de Vinos de la DO Catalunya que tuvo lugar durante la pasada Festa Major de Gràcia entre el 15 y el 21 de agosto. Una iniciativa impulsada por la DO Catalunya en la que participaban 12 calles y que apostaba para mantener viva la cultura del vino en las celebraciones, una costumbre muy nuestra. Los vinos de la DO Catalunya estaban disponibles para cualquier visitante de las fiestas de Gràcia en las barras populares de la mayor parte de las calles y plazas engalanadas. Además, cada día se celebraba una cata guiada en una de las doce calles participantes con el lema “En cada calle, prueba un vino”.

Esta iniciativa aproxima los vinos de la DO Catalunya al consumidor desde la experiencia de haberlos probado y con la aportación de conocimiento que hace la sumiller con sus explicaciones fáciles de entender y entretenidas. La macrocata coorganizada con el colectivo gastronómico el Cargol Graciós, que tuvo lugar el 17 de agosto, fue el acto central de la ruta: era en el que más asistentes se esperaban, el que tenía más referencias y el que permitía profundizar más a los “catadores”. El éxito fue rotundo, participaron más de 60 personas que además interactuaron con sus aportaciones probando las referencias propuestas de la DO Catalunya. Las catas son una opción para llegar al consumidor con otro tipo de comunicación: el boca-oreja tan antiguo como efectivo y que permite al consumidor escoger qué referencias le interesan más. La Ruta de Vinos y la Festa Major de Gràcia es un acontecimiento que ya forma parte de la DO Catalunya y la recompensa llega cuando se hace visible que muchos repiten las catas y hacen toda la ruta.