RECUPERAR EL CONTACTO

¿Quién nos iba a decir que estar aislados nos uniría más que nunca?

No sé si a vosotros os ha pasado pero yo, desde que estoy confinada, he recuperado el contacto con persones con quienes hacía tiempo que no hablaba. Debe ser fruto del aburrimiento, o del tiempo que tengo para pensar y, en consecuencia, recordarlas: ¿qué estará haciendo aquella amiga? Sabes qué, ¡le hago una videollamada y salgo de dudas! Sí, sí, videollamada. ¿Para qué hacer una llamada convencional si además le puedes ver la cara? Y aún mejor, la otra persona siempre te lo coge. ¡Maravilloso!

Incluso hablo más con mis padres: cada día a las 17h hacemos, efectivamente, una videollamada. Y creedme que nuestras conversaciones no tienen mucha sustancia, pero oye, nos echamos unas risas. Así porque sí.

Y ahora me sabe mal porque pienso que, cuando acabe esta cuarentena, quién sabe si seguiré hablando con esos amigos que he recuperado. ¿Hablaré cada día con mis padres, aunque sea para saludarnos? ¿O, por el contrario, la rutina me engullirá de nuevo y me olvidaré?

No me malinterpretéis, me muero de ganes de volver a la normalidad, pero este aislamiento me ha hecho pensar en toda la gente que vamos descuidando por el camino porque tenemos otras coses que hacer, no sé si mejores o peores pero, definitivamente, parece que prioritarias.

Así que permitidme que me disculpe de antemano si, cuando todo esto pase, no nos volvemos a llamar en meses. Os aseguro que siempre os tengo en mi cabeza, solo necesitaba un poco de tiempo.

Sílvia Olmo