La Guia de Vins de Catalunya 2021, disponible ya en los puntos de venta

La Guia de Vins de Catalunya 2021 ha salido publicada hoy, lunes 19 de octubre, y ya se puede adquirir en formato papel, a la espera del lanzamiento también en formato digital en breve. La nueva guía, que este año deja de lado el color amarillo de las anteriores ediciones para adoptar un color blanco roto, hace una valoración de 1.359 vinos catalanes catados a ciegas de un total de 238 bodegas.

Silvia Naranjo y Jordi Alcover, directores y fundadores de La Guia de Vins de Catalunya, han incorporado al equipo de cata a ciegas de la presente edición a Sergi Sevé, gerente de la tienda 12 D.O. s. Las limitaciones de movilidad producidas durante el estado de alarma por la Covid-19, imposibilitaron que los codirectores de la pasada edición, Carles Xuriguera y Romina Ribera, pudieran incorporarse al equipo de cata con normalidad, aunque no se han desvinculado del proyecto y han catado cerca de 100 referencias de manera simbólica.

Este año, el proceso de cata a ciegas de La Guia de Vins de Catalunya 2021 también se ha visto afectado por la Covid-19, adaptándose a las circunstancias. El hecho de no poder catar los vinos en la sala de la Universidad Autónoma de Barcelona, ​​como sí se ha hecho otros años, ha impulsado un cambio respecto a otras ediciones en el método de introducción de los datos de los vinos. En este sentido, se ha prescindido del método tradicional de introducir los datos manualmente y se ha apostado por un programa informático en el que cada bodega debía introducir sus datos, agilizando esta tarea que suele ser compleja.

La Guia de Vinss de Catalunya tiene como objetivo determinar mediante la cata a ciegas cuál es el arquetipo o los arquetipos del vino catalán para fijar un concepto que se convierta en una herramienta de futuro y de identidad. Esto pasa por tres ejes que trascienden el gusto de cada catador: debe ser un vino de variedad o variedades tradicionales del campo catalán, debe ser fiel a la materia prima y no debe sufrir un exceso de influencia de aromas terciarios de crianza.

Para garantizar que la cata sea realmente a ciegas, se deben cubrir las botellas con cartón ondulado y retirar las cápsulas para que no haya ninguna información sobre el vino. A continuación, con un sacacorchos electrónico, abren todos los vinos sin que el catador pueda identificar el tapón y el corcho que contienen la información sobre el vino.

La Guía de Vinos de Cataluña es un trabajo de campo, más que un libro de prescripción únicamente y, como tal, requiere una relación equidistante con todas las bodegas. Cada vino catado tiene la misma importancia que la anterior, no sólo porque se prueban todos a ciegas, sino también porque su aportación al proyecto es equivalente. De esta manera se garantiza a las bodegas participantes la imparcialidad del equipo de cata.